miércoles, 22 de septiembre de 2010

Hay momentos en los que sólo necesitas un abrazo, éste es uno de ellos.


Sólo tenme entre tus brazos y no digas nada,
no intentes nada, sólo abrázame.

Abrázame con fuerza, con cariño, con amor, con sentimiento.

Abrázame y mantenme así, rodeada entre tus brazos, me hace mucha falta.

Mis ojos están cansados de derramar lágrimas de sufrimiento, de tristeza.

En mi corazón siento un nudo que duele al latir, es el dolor que se produce por este sentir.

Abrázame, haz solo eso.

No te pido nada más.

Sólo abrázame y mantenme entre tus brazos.


Hay momentos en los que sólo necesitas un abrazo, éste es uno de ellos.



(16/Spetiembre/2010)
La falsedad de tus ojos.
La falsedad de tu sombra reflejada en mí,
me hacen entender que no eres más que una simple ilusión.
Tu silencio lo dice todo.
Tu agitado respirar me quema lentamente y,
no lo quiero estropear.


(8/Septiembre/2010)
Quisiera estar segura de lo que sientes por mí.
Quisiera no pensar y confiar en ti.
Quisiera que me llamaras y me preguntaras cómo estoy, cómo me fue hoy.

Aunque tu la veas sólo como una amiga, yo sé que ella quiere algo más contigo que una simple amistad.

No la conozco, no he hablado con ella, pero me puedo dar cuenta lo que siente ella por ti.

Espero, quiero y necesito creer que lo que me dijiste es verdad, que lo que sientes por mi es real y no lo quieres deflectar.

Yo siento demasiada atracción y creo que hasta amor por ti, pero necesito comprobar que tu por mi sientes igual, necesito creerte, necesito sentirte, necesito amarte.