Tomé el cuaderno y la pluma sin saber que escribir.
10:48 pm y no puedo dormir.
Sólo tengo en mi mente una canción que no me deja de sacar mis pensamientos y plasmarlos aquí.
Al recibir esa llamada el sábado por la mañana, una pequeña parte de mi corazón quería creer que estarías aquí mas mi razón decía que no.
Decidí hacer caso omiso a mi corazón y horas después descubrí que mi mente tenía razón. No me importó, pues no sufrí tu ausencia ya que disfruté que no estuvieras aquí, de lo contrario, no sé cuál hubiese sido mi reacción.
Ya me estoy acostumbrando a hablar de ti sin sufrir y no sabes lo bien que me hace sentir.
Sentir que tus besos ya no son parte de mí, sentir que tus caricias ya no invaden mi piel.
Trataré de recordarte, sí, de recordarte lo menos posible y espero que esos recuerdos sean de los buenos momentos que disfrutamos juntos.
Te dedico estas líneas con todo el amor que todavía siento por ti y que espero que cada salida del sol al amanecer te ame cada vez menos. Hasta que te pueda ver sin sentir.